Madrid es una isla para el poder porque este poder desconectado del país. Es un poder que hace posible la
rapiña de unas élites a costa de la pobreza general y de un
aislamiento que burla la representatividad y es causa de una
corrupción pública endémica.
2. FELIPE
II
Felipe
II: Un rey en fuga, un rey monje al final de su vida. Su sombra se
alarga hasta hoy día.
El poder en España sigue recluido. No se
digna dar explicaciones ni quiere asumir su responsabilidad.
3. MADRID
VS. PARIS Y OTRAS CAPITALES
Ni
España es Francia, ni Madrid es Paris. O en todo caso es un Paris a
contracorriente.
Una copia forzada.
Madrid no cortó la cabeza de ningún rey, ni atajó su aristocracia
de cuna. Paris tampoco fue asediada y conquistada por el ejército
francés como lo fue Madrid por el español (bueno, y también por el
francés).
Como ninguna otra capital, Madrid mantiene secuestrada la idea de España.
En los EE.UU. atacar Washington es casi un deporte nacional,
y no son menos americanos por eso, más bien al contrario, pero si atacas Madrid, eres un mal español, un rompepatrias.
En todas partes
cuecen habas: Aeropuerto de Berlín.
4. MADRID, ¿ESTÁ EN EL CENTRO?
No, Madrid está
en el medio. Madrid sigue sin conducir a ninguna parte más que a sí
misma.
A pesar del empeño en ser Puerta de Europa, Hub
hispanoamericano, o nodo ferroviario peninsular. Madrid sigue a
desmano de cualquier corriente de mundial. Pero la perspectiva
centralista de la política española ha condicionando la
organización del Estado, la planificación económica o las
relaciones exteriores, y que está inscrita en el entendimiento
político de la mayoría de los españoles, incluso de los
especialistas económicos y afecta tanto en las cuestiones más
nimias como en las más graves.
Madrid se
interpone en el camino de los españoles como un peaje.
5. MADRID SOLIDARIA?
Una
mentira repetida: ¿Acaso comparte la capitalidad? ¿Comparte Madrid
su poder? ¿Comparte Madrid el Estado?
Solo un organismo nacional está fuera de Madrid –la CNMT- y ya quieren recuperarlo.
Incluso en investigación: CISC, IEO Y Canal de Experiencias Hidrodinámicas están en Madrid. Solo el Instituto de A strofísica de Canarias está en canarias por exigencia operativa de los socios extranjeros.
La concentración del Estado
español y el poder político en Madrid es la característica más
sobresaliente de la política española.
6. MADRID
COHESIONADOR
La capitalidad de
Madrid no ha cohesionado nada en absoluto y, cumpliendo la función
para la que fue diseñada y a la que sirve, tan sólo ha aumentado su
propia importancia estratégica al enajenar los recursos del país y
crear un gran vacío a su alrededor.
Las diferencias
socioeconómicas entre cualesquiera autonomías o provincias son
sustancialmente mayores con su propio pasado que las que puedan tener
hoy entre sí, y la presente homogeneidad –que reproduce un
desequilibrio similar al que se vivía en la España de 1900- no es
resultado en ningún caso de la labor cohesionadora del Estado
central, sino de la adaptación (en todas partes) de la población
española a las circunstancias que la propia dinámica modernizadora
conlleva. Cualquier español se sentiría hoy, menos extraño en
China que en la España de hace un siglo.
Ejemplo: los datos actuales de fracaso escolar siguen mostrando el mismo patrón geográfico que dibujaban las cifras de no escolarización de 1900, y la media de fracaso escolar entre 2002 y 2008 se correlaciona de forma más que aceptable con el porcentaje de niños escolarizados hace más de un siglo. Cien años de políticas educativas unitarias no han servido para eliminar los desequilibrios geográficos que una y otra vez han justificado las políticas centralizadoras, pues hoy, como hace un siglo, el factor estadístico determinante en la educación de los niños es el ejemplo y estímulo que reciben de sus propias familias.
7. MADRID
MODERNIZADOR.
El empeño en
amoldar la sociedad al Estado Centralizador y en imponer su visión de lo nacional
ha sido la guía política de España durante los últimos dos siglos
y medio, a pesar de sus pésimos resultados.
Seguimos diseñando empresas de futuro y marca España (La Granja/El AVE) o repoblando los desiertos por Decreto (repobalción de Sierra
Morena/PER). Madrid pretende simular la modernidad a golpe de Decretos que no se cumplen ni pueden ser cumplidos
La cultura política de Madrid sigue siendo las campañas de capas y sombreros y las revueltas de Esquilache.
8. EL
LIDERZGO DE MADRID. ESTRATEGIA POLÍTICA.
Madrid
gobierna para el momento, sin contar con los españoles y sin planes a
largo plazo, solo pendiente su perpetuar propio poder.
Lo denuncian sus propios protagonistas: Privatizaciones y Ley
electoral de 1977.
9. MADRID Y
DERECHOS HISTÓRICOS
Cuando el
discurso centralista ataca los derechos históricos del País Vasco,
Cataluña o cualquier otro y los tacha de insolidarios, olvida siempre
y de forma interesada, que la capitalidad madrileña es la madre de
todos los derechos históricos en España.
Madrid heredó su
función capital de su pasado cortesano, y arrastró los vicios de
aquella corte absolutista.
10. EL
SENTIDO POLÍTICO DEL CENTRALISMO.
El centralismo no
es una simple cuestión técnica o administrativa, es un mecanismo
para la concentración del poder, para capitalizar el poder.
Los beneficiarios
de este capitalismo político es una minoría residente en ese centro
de poder.
Por supuesto,
esta minoría capitalina es contraria a cualquier proyecto político democrático.
11. PROSPERIDAD
DE MADRID
Madrid
es la ciudad más próspera de España.
Madrid es el nudo gordiano de la
política en España. Ser corte y capital ha sido su función desde
hace tres siglos y medio, y la ciudad no sabe hacer otra cosa. Este
era el balance industrial de Madrid que glosó Mesonero
Romanos: una fábrica de reputaciones (hoy, famosos).
El
coste de Madrid para España es proporcional a su poder, a su prosperidad. Una carga insoportable.
El negocio de Madrid es el poder, por eso es la ciudad más próspera de España. Y por eso mismo España es más pobre.
12. FERROCARRIL.
LOS INICIOS DE LA INDUSTRILIZACIÓN.
La línea
ferroviaria Barcelona-Mataró, la primera de España, y la de Jerez
de la Frontera-Puerto de Santa María fueron las únicas construidas
sin subvención pública.
Las líneas férreas de este tipo,
en comarcas con suficiente densidad urbana y movimiento comercial en
pequeñas distancias, respondían a demandas reales de transporte,
estaban al alcance de las limitadas capacidades de los capitalistas
españoles y aseguraban un rápido retorno de las inversiones. Sin
embargo, los intereses locales no encontraban acomodo en el
planeamiento estratégico del gobierno militar español del momento,
cuya visión nacional-madrileña obligó al Estado a subvencionar una
red ferroviaria ajena a la realidad social y económica.
13. AUTARQUÍA
–PRIMO DE RIVERA
El punto central
de toda la política de nacionalismo económico y autarquía fue la
capitalización de la industria y la economía española en Madrid.
Los militares crearon las instituciones
y las leyes para dirigir la economía española (asignando precios y
cuotas de mercado). Así, Madrid se hizo al fin con la economía
española sin esforzarse en construir una cultura industrial propia
como la vizcaína o la barcelonesa.
Se trataba de
apropiarse de los flujos de capital de estos mercados cautivos,
sirviéndose de arrendadores privados como testaferros del Estado.
Banca, electricidad, transporte ferroviario, telefonía, petróleo,
tabacos…
14. REPÚBLICA
Y CENTRALIZACIÓN .
La República no
frenó la centralización económica.
Indalecio
Prieto -como socialista- estaba de acuerdo con la
nacionalización de la industria, y de hecho quiso
nacionalizar el Banco de España, lo que le opuso a la
oligarquía bancaria y finalmente ejecutó Franco.
15. POSGUERRA-FRANQUISMO
Franco hizo de
Madrid su Cuartel General. Cumplió todas las expectativas históricas
del madrileñismo.
1.-Un año después del término de la
guerra, y pese a haber sido frente de batalla y haber resistido un
asedio de 33 meses, la renta familiar de Madrid
había recuperado ya la mitad de la caída que sufría entonces el
resto de las regiones españolas.
2.-Entre 1940 y 1950 la población de
Madrid había aumentado en un 40 % y continuó incrementándose a ese
rapidísimo ritmo hasta 1970.
3.- En 1950, era
la única de las actuales comunidades autónomas que superaba los
niveles de preguerra en PIB y renta familiar.
En 1950 la estructura socioeconómica
de Madrid mantenía aún grandes similitudes con la pobre estampa que
lucía en 1900. ¿Dónde estaba entonces la ventaja competitiva de Madrid?
La ventaja relativa de la capital se encontraba en
las menores perspectivas de una industria que -ahogada por el
racionamiento, la escasez y el intervencionismo estatal-, ya no
constituía una alternativa equiparable al entramado de dependencias,
clientelismos e influencias que se negociaban alrededor de la
autoridad del Estado, es decir, el señorío de la
política sobre una economía de guerra.
4.- En los 36 años
de gobierno del Generalísimo Franco, Madrid acaparó casi una quinta
parte del crecimiento del PIB español, y al final de ese período
llegó a suponer el 16,8 % del total, cuando antes de la guerra
producía el 8 %.
De esta forma, si en 1975 España logró al fin (tras 39 años) recuperar el peso económico relativo que tenía en Europa en 1936, la distribución económica había cambiado sustancialmente, al
aumentar los desequilibrios territoriales de población, la renta
neta y la producción agravando y ampliando el vacío en torno a
Madrid en la medida en que creció la ciudad.
16. MODELO
ECONÓMICO DE MADRID: BANCA, GUERRA Y DÉFICITS
1.- El
nacionalismo económico mediante la concentración en Madrid fue el
fundamento del sistema financiero moderno que hoy hace aguas y que
los últimos gobiernos españoles quieren salvar, a cualquier precio,
tras la crisis financiera de 2007.
2.- Con la Dictadura de Primo se
iniciaron dos tendencias económicas que se mantendrían también
hasta hoy: el permanente crecimiento de la deuda neta del Estado y el
cambio de signo de la balanza comercial española, que pasó a
negativo tras mantener un saldo ligeramente positivo durante toda la
Restauración
3.- La
consolidación de la industria bancaria, que en la mayor parte de los
países europeos fue una consecuencia del desarrollo económico
general, sucedió en España con antelación a que tal
desarrollo se produjera, y aún en ventaja respecto a él, y
de este modo contribuyó a la separación entre la economía
productiva e industrial y la economía bancaria y financiera.
4.- Según las Estadísticas
Históricas de España: Siglos XIX y XX,
libro editado por la Fundación BBVA, el valor
real de las acciones de la bolsa de Madrid en el año 2000
(con el IBEX 35 en torno a los nueve mil puntos) era
el mismo que el de 1940, pues el incremento acumulado del
17.000 % apenas contrarrestó la inflación –generada en buena
medida por la falta de competencia interna- y el efecto de las
sucesivas crisis. Para los autores del estudio,
este sorprendente hecho se explica por la falta de sintonía entre la
economía real española, de la que dependen los recursos de
la gran mayoría de los españoles, y la
financiera, que reúne los intereses del conglomerado
bancario-industrial centrado en torno a Madrid y al Estado.
Durante
el año de 1920 y entre 1922 y 1927, la tasa de rendimiento de la
deuda perpetua fue incluso superior al tipo de descuento aplicado por
el Banco de España para préstamos sobre efectos públicos, con lo
que de hecho subvencionaba la compra de la deuda.
En
1947, un año después de decretarse las leyes de nacionalización y
reorganización del Banco de España
y de las Bases de Ordenación del
Crédito y la Banca, y en un momento en el que el PIB español a
precios constantes era todavía un 7 % inferior al de 1935, la banca
privada española alcanzó el coeficiente de intermediación del 100
% del PIB, que es uno de los indicadores estadísticos del tránsito
de un sistema financiero de corte tradicional a otro moderno
El
rapidísimo crecimiento de depósitos en los bancos respecto al
volumen de la economía real española fue tan grande que en 1967,
mientras el gobierno de Franco decidía una nueva devaluación de la
peseta, el nivel de bancarización era más propio de un país
refugio como Suiza que de la
economía de un país en vías de desarrollo como España
Tras la Guerra Civil, los sectores industriales y
de consumo, nacionalizados o privados, no lograban sobreponerse a la
destrucción producida por la contienda, pero la banca privada -que
apoyó de forma general al bando sublevado- alcanzó
en la inmediata posguerra unos niveles de penetración y
concentración económica nunca vistos que harían de ella el núcleo
económico del país.
17. ECONOMÍA
DE MADRID Y DEUDA. CONSTRUCTORAS, BANCA Y ELÉCTRICAS.
La
economía madrileña es adicta a la deuda.
Para empezar:. Si la banca barcelonesa
estaba ligada al progreso comercial de aquella ciudad y la vasca se
había enriquecido con el crecimiento industrial vizcaíno la banca
de Madrid se encumbró gracias a la permanente demanda de deuda
nacional. Era un mercado para la deuda nacional.
Esta estrecha relación el sistema
financiero madrileño // deuda es tan característica que constituye
un rasgo permanente de su sistema bancario, incorporado
en sus balances como una carga genética.
De 1920 a 1975,
la deuda de la banca madrileña fue sistemáticamente mayor que la no
madrileña.
Hoy: constructoras, banca y servicios
públicos son los pilares de la economía madrileña.
Entre 1986 y 2006 España invirtió
alrededor de 200.000 M € en el desarrollo y modernización del
sistema radial de infraestructuras, y destinó la mitad de las ayudas
recibidas de la UE en ese período -100.000 M € en total- para
financiar este objetivo. Como resultado, las compañías
constructoras españolas, tradicionalmente relacionadas con la banca
y el poder político, obtuvieron enormes beneficios y un gigantesco
flujo de caja con los que financiaron la concentración del sector
-inflando de esta manera su propio valor- y participaron de los
juegos de poder político-económico de la banca y las eléctricas.
Tras treinta años de extraordinarios
beneficios generados por un gasto en construcción no residencial del
8,8 % del PIB, que entre otras cosas multiplicó por siete el stock
público en infraestructuras, las seis mayores empresas del sector,
presentes en el IBEX 35 de la bolsa de Madrid y todas madrileñas,
presentaban una deuda financiera superior a los 40.000 M €.
En
2012, esta deuda financiera –prácticamente la misma que en 2007,
continuamente refinanciada por los bancos-, doblaba con creces la
capitalización bursátil de las empresas constructoras.
18. CRISIS DE
DEUDA DEL ESTADO
Al quebrarse el crecimiento que
financiaba el aumento neto de deuda en la crisis económica de 2007,
y con los instrumentos proteccionistas del nacionalismo económico
transferidos a Bruselas, el Estado español se
encuentra entrampado, sin posibilidad de financiar el extra de
deuda que necesitan los oligopolios paraestatales capitalinos para
reiniciar su crecimiento. Pero el tradicional
reflejo del Estado es iniciar un nuevo proceso centralizador, tirando
cada vez más fuerte de la soga que ata y ahoga la economía
española.
19. FUTURO
DEL CENTRALISMO ECONÓMICO/POLÍTICO
Si proseguimos la
actual recentralización, nos dirigimos a una posición intermedia
entre la de Moscú, y Pekín.
¿Exagerado?
Steen Jakobson, CEO del Saxo Bank (20/01/2013): La economía en España está más
planificada que en Rusia.
Wright Andrews, presidente de la Liga Americana de
Lobbistas de Washington (5/11/2012): Lo que más me sorprende [de España] es
hasta qué punto el poder esta concentrado en unas pocas personas de
los partidos.
La única manera de aumentar la
concentración del poder económico sin comprometer aún más las
libertades políticas es concentrar en Madrid al menos el 25 % del
PIB nacional, convirtiendo a la capital en una megalópolis de 10-15
millones de personas. - México o Seúl.
20. BARCELONA
VS MADRID. MODELO SOCIAL.
Durante medio
siglo, Barcelona fue el espejo de la sociedad madrileña. Barcelona representaba la "España periférica", lo que
podía haber sido nuestro país sin Madrid.
El proceso
modernizador de la economía implicaba y requería un profundo cambio
social en el campo y en las ciudades, cambios que afectaban no sólo
a la moralidad pública sino también a cuestiones de orden político,
como los derechos de los trabajadores, la distribución de la
población electoral o la representatividad de ciudades y regiones y,
en fin, todo aquello que determina la influencia y el poder político.
Y fue la política nacional de Madrid la que impidió y retrasó
aquel cambio social, porque su intención era seguir siendo el centro
de poder.
Transcurrido un siglo desde el censo de
1900, la España periférica y la España interior siguen mostrando
diferencias culturales que asocian las comunidades interiores a
patrones culturales típicos del carácter nacional-español
21. CONCENTRACIÓN
DE ÉLITES EN MADRID.
Madrid
es un cementerio de elefantes.
Allí fueron a morir la gran mayoría
de los gobernantes españoles desde el siglo XIX. ¿Porqué no
retornan? ¿Qué los mantiene allí? ¿Cuál es el pegamento? ¿Qué
ventajas obtienen? Ésa es la cuestión.
22. FUNCIONARIADO
Y PARO ESTRUCTURAL
Alrededor de la
economía autárquica, politizada, estatlizada, clientelar, contraria
a la libre empresa, se genera una sociedad parasitaria, oportunista,
gregaria, de postulantes y opositores, de amigos y beneficiados.
Las consecuencias de esta cultura económica también se aprecian en
un sistema de reclutamiento que, desdeñando la eficiencia, sigue
mostrando en la mediación de personas conocidas, amigas o familiares
la principal vía para encontrar empleo
El sistema
laboral español es absolutamente discriminatorio y establece, del
funcionario al eventual discontinuo, una infinita gradación de
privilegios y derechos según la proximidad al Estado.
(Comenzando por el actual presidente de gobierno, que sigue recibiendo los beneficios que su condición de registrador de la
propiedad le reporta desde su feudo/plaza de Santa Pola pese a que no
ha desempeñado este oficio durante décadas);
23. MADRID Y
EDUCACION
En el XIX el
Estado decretó el monopolio educativo y lo centralizó en Madrid (U.
Central), limitando la competencia y usó las universidades como
sistema de adiestramiento y reclutamiento de sus propias élites.
Este es el origen
del sistema educativo español. Hoy, el presidente de Gobierno,
registrador de familia de registradores y notarios, sigue protegiendo
esos privilegios y esa idea educativa.
La universidad española no sirvió ni sirve a la
sociedad ni a la economía del país porque, sus intereses le eran
ajenos. La universidad española fue diseñada para servir al Estado.
24. PRENSA
Y MEDIOS
En
1833 se abolió la Inquisición en España, y al año siguiente el
Estado asumió su papel instituyendo la censura gubernativa, y una
política de patrocinio cultural centrada en Madrid.
En 1849 le dio forma de Real Decreto a
esta política estableciendo la censura previa centralizada y una
jerarquía de teatros cuyo ápice era el Teatro Real de Madrid. Como
un siglo después, en 1955, el requisito de Franco para que España
tuviese televisión fue que la señal pasase siempre y en cualquier
caso por Madrid.
La
centralización de los medios de comunicación en Madrid fue forzada
desde el poder gubernativo.
Hoy
los grupos de comunicación privados con sede en Madrid concentran el
70 % de los ingresos. ¿Por qué? El mayor grupo de prensa
regional de España, Prensa Ibérica, tiene su sede en Barcelona,
pero tiene a su directora general de relaciones externas en Madrid,
pero ningún periódico allí. ¿Por qué?
En
España los grandes medios de comunicación siguen secuestrados por
el poder. Por unas facciones o por otras; pero en Madrid.
25. PRENSA
NACIONAL.
Para un medio de
comunicación es imposible acceder a una difusión nacional y
sostener un discurso español desde otro sitio que no sea Madrid.
Fuera de Madrid todo es local, periférico.
26. NACIONALISMO
NO MADRILEÑO
Según el CIS, el
nacionalismo es uno de los tres principales problemas del país para
menos del 1 % de los españoles, mientras que «el
gobierno», «los políticos», «los partidos»,
«la clase política» o «los partidos
políticos», según los distintos epígrafes utilizados por
el CIS, han sido uno de los grandes problemas
para al menos el 5 % de los españoles, una opinión que no ha
dejado de extenderse desde que comenzara el siglo XXI y
supera ya el 25 %, es decir, para uno de cada cuatro
españoles.
27. NACIONALISMO
Y ETA
Las encuestas del
CIS indican que la preocupación por el nacionalismo y el terrorismo
etarra son cuestiones independientes
En
cambio, también indican que con la excepción de los años 2000 y
2001 –tras la ruptura de la tregua de ETA- existe una moderada
correlación estadística entre la preocupación pública por la
inseguridad ciudadana y el terrorismo, de lo que podría deducirse
que la población española ha percibido la
actuación de ETA más como un problema de orden público que
político, y quizás ha sido esta percepción de los
asesinatos y extorsiones como actos de delincuencia y no como actos
políticos y de los terroristas como simples delincuentes y no como a
enemigos políticos o nacionales, lo que ha librado a este país (y
al País Vasco en particular) de una organización popular que
opusiera una contraviolencia semejante a la de ETA, contraviolencia
que sí fue organizada desde el Estado central
28. ETA Y LOS
PARTIDOS (LA POLÍTICA).
Las encuestas del
CIS entre 1985 y 2012 muestran una correlación significativa y de
signo negativo entre la evolución histórica de la preocupación por
los políticos en general y el terrorismo
Esto viene a significar que o bien la
partitocracia ha ocupado el lugar de la delincuencia como motivo de
preocupación social, o bien que los partidos han usado el terrorismo
y la delincuencia para desviar la atención de sus propias faltas y
delitos, una manipulación política y partidista del
terrorismo y del crimen de la que tanto PP como PSOE se han acusado
en repetidas ocasiones y de la que se ha hecho eco los medios de
comunicación de la capital.
29. MADRID Y
AUTONOMÍAS
A pesar de que España tiene desde hace
treinta años un Estado autonómico, el nivel
de concentración económica y empresarial que la secular política
centralista española ha acumulado en Madrid es similar, e incluso
superior, al de Londres, París o Tokio, capitales de países
centralizados, y naturalmente está muy por encima del nivel
que tienen las capitales de países federales como EE.UU. o Alemania.
¿Qué calse de autonomía son éstas? Unas autonomías decorativas.
Entre 1985 y 2005 la deuda de la
Administración central se multiplicó por cuatro alcanzando los
307.000 millones de euros, y las haciendas autonómicas y locales 100.000
millones. En 3T de 2012, cuando la deuda total alcanzó el billón
de euros:
719.000 millones
corresponden al Estado central
205.000 millones a las autonomías
64.000 millones a las corporacioones locales (1/4 de Madrid)
La Administración central pasó de
470.000 empleados públicos en 1976 hasta un máximo de 819.000 en
1991.
En 2011, 35 años después y con casi 1.350.000 empleados
públicos en las comunidades autónomas, la Administración Central
sigue empleando a 592.000 personas, 120.000 más de las que empleaba
en 1976.
30. CONFLICTOS
TERRITORIALES
Las comunidades
autónomas gobernadas por el PSOE presentaron doce veces más
recursos de inconstitucionalidad contra el gobierno de Aznar que
contra el de Zapatero, mientras que las
comunidades gobernadas por el PP sólo
recurrieron ante el TC una ley de los gobiernos de Aznar de 1999 a
2003 y veinticinco leyes de los de Zapatero de 2005 a 2010.
PP y PSOE llevan
décadas utilizando los conflictos territoriales como un arma
política para desgastar al rival, pero final el
resultado es que la disputa política deriva hacia una institución
madrileña: el Tribunal Constitucional, cuyos magistrados son
nombrados por los dos gobiernos de turno.
30. MADRID
COMO CEMENTERIO DE LA POLÍTICA ESPAÑOLA.
Madrid es el gran cementerio de
elefantes de la política española, no sólo porque allí se
avecinan y encuentran buen retiro quienes alcanzan el poder político
en España, sino porque en la capital es donde
muere la política española, enterrada por el Tribunal
Constitucional, los partidos políticos, el gobierno del país, el
parlamento (las iniciativas populares) o cualquier otra de las
grandes instituciones estatales.
En cuestiones que suscitan gran
controversia o simple interés: educación para la ciudadanía, el
matrimonio homosexual, la aprobación de Maastrich, o en su día el
Estatut.
¿Por qué no pregunta al electorado? Porque los intermediarios políticos -Madrid- perderían su poder.
31. MADRID Y
REPRESENTATIVIDAD
La gran cuestión
política que late bajo el centralismo es su incapacidad para dar
expresión a las necesidades ciudadanas
El centralismo es
incapaz de integrar proyectos políticos al margen de su propia
supervivencia y del acrecentamiento de su poder.
Los
españoles quieren participar en política.
De 1987 a 2007 se crearon más de 2000 partidos políticos, la
mayoría locales, pero ninguno llegó a gobernar siquiera un gran
capital.
El fraude no es
solo legal, mediante la maquiavélica (Oscar Alzaga dixit) Ley electoral
del 77.
Entre 1980 y el año 2000 el VAB de la economía
sumergida creció por término medio un 1,25 % más que el PIB anual
a precios constantes, y es fácil comprobar que los años de
elecciones generales el crecimiento fue el doble (1,87 %) que el de
los años sin elecciones generales (0,92 %).
33. 15-M
La razón de aquel genérico «no nos
representan» es una estructura institucional que aborta la
participación política ciudadana al centralizar la
representatividad del país en unas pocas instituciones
interdependientes dirigidas desde Madrid, inaccesibles a la mayoría
de la sociedad y absolutamente celosas de su propio poder.
La desconexión del poder con el país es la falla de la representatividad política y causa de una
corrupción pública endémica.
34. MADRID
Y EUROPA
Madrid, que fue
capital y dueña de una España nacional dirige hoy la
desnacionalización de España actuando como el gran cacique político
de Bruselas.
Madrid hace su
política comunitaria de un modo contrario a los intereses –o al
menos sin contar jamás- con los ciudadanos españoles.
Madrid vacía la
soberanía española en su propio beneficio, sin cuidar más que de
sí misma, y nos exige sumisión a los españoles, pues como europeos
carecemos de los derechos que hacen ciudadano a un súbdito.
En los últimos 25 años, han Manuel
Marín, Pedro Solbes y Almunia del PSOE, todos en el gobierno que
negoció la entrada en la CEE. Desde luego apañaronun buen puesto.
Del PP: Loyola de Palacio, Marcelino Oreja, Abel Matutes estuvieron
en el primer gobierno de José María Aznar, que negoció y cumplió
el tratado de Maastrich. Además de estos, Javier Solana y Rodrigo
Rato, también en estos gobiernos, son los españoles que más alto
han llegado en la diplomática internacional.


No hay comentarios:
Publicar un comentario