jueves, 21 de enero de 2016

MADRID ES UNA ISLA EN 34 TESIS


   

1. MADRID ES UNA ISLA?


Madrid es una isla para el poder porque este poder desconectado del país. Es un poder que hace posible la rapiña de unas élites a costa de la pobreza general y de un aislamiento que burla la representatividad y es causa de una corrupción pública endémica. 

2. FELIPE II

Felipe II: Un rey en fuga, un rey monje al final de su vida. Su sombra se alarga hasta hoy día. 

El poder en España sigue recluido. No se digna dar explicaciones ni quiere asumir su responsabilidad.

3. MADRID VS. PARIS Y OTRAS CAPITALES

Ni España es Francia, ni Madrid es Paris. O en todo caso es un Paris a contracorriente

Una copia forzada. Madrid no cortó la cabeza de ningún rey, ni atajó su aristocracia de cuna. Paris tampoco fue asediada y conquistada por el ejército francés como lo fue Madrid por el español (bueno, y también por el francés).

Como ninguna otra capital, Madrid mantiene secuestrada la idea de España. 

En los EE.UU. atacar Washington es casi un deporte nacional, y no son menos americanos por eso, más bien al contrario, pero si atacas Madrid, eres un mal español, un rompepatrias. 

En todas partes cuecen habas: Aeropuerto de Berlín.

4. MADRID,  ¿ESTÁ EN EL CENTRO?

No, Madrid está en el medio. Madrid sigue sin conducir a ninguna parte más que a sí misma. 

A pesar del empeño en ser Puerta de Europa, Hub hispanoamericano, o nodo ferroviario peninsular. Madrid sigue a desmano de cualquier corriente de mundial. Pero la perspectiva centralista de la política española ha condicionando la organización del Estado, la planificación económica o las relaciones exteriores, y que está inscrita en el entendimiento político de la mayoría de los españoles, incluso de los especialistas económicos y afecta tanto en las cuestiones más nimias como en las más graves. 

Madrid se interpone en el camino de los españoles como un peaje.

5. MADRID SOLIDARIA?

Una mentira repetida: ¿Acaso comparte la capitalidad? ¿Comparte Madrid su poder? ¿Comparte Madrid el Estado? 

Solo un organismo nacional está fuera de Madrid –la CNMT- y ya quieren recuperarlo.

Incluso en investigación: CISC, IEO Y Canal de Experiencias Hidrodinámicas están en Madrid. Solo el Instituto de A strofísica de Canarias está en canarias por exigencia operativa de los socios extranjeros.

La concentración del Estado español y el poder político en Madrid es la característica más sobresaliente de la política española.

6. MADRID COHESIONADOR

La capitalidad de Madrid no ha cohesionado nada en absoluto y, cumpliendo la función para la que fue diseñada y a la que sirve, tan sólo ha aumentado su propia importancia estratégica al enajenar los recursos del país y crear un gran vacío a su alrededor.

Las diferencias socioeconómicas entre cualesquiera autonomías o provincias son sustancialmente mayores con su propio pasado que las que puedan tener hoy entre sí, y la presente homogeneidad –que reproduce un desequilibrio similar al que se vivía en la España de 1900- no es resultado en ningún caso de la labor cohesionadora del Estado central, sino de la adaptación (en todas partes) de la población española a las circunstancias que la propia dinámica modernizadora conlleva. Cualquier español se sentiría hoy, menos extraño en China que en la España de hace un siglo.

Ejemplo: los datos actuales de fracaso escolar siguen mostrando el mismo patrón geográfico que dibujaban las cifras de no escolarización de 1900, y la media de fracaso escolar entre 2002 y 2008 se correlaciona de forma más que aceptable con el porcentaje de niños escolarizados hace más de un siglo. Cien años de políticas educativas unitarias no han servido para eliminar los desequilibrios geográficos que una y otra vez han justificado las políticas centralizadoras, pues hoy, como hace un siglo, el factor estadístico determinante en la educación de los niños es el ejemplo y estímulo que reciben de sus propias familias.

7. MADRID MODERNIZADOR.

El empeño en amoldar la sociedad al Estado Centralizador y en imponer su visión de lo nacional ha sido la guía política de España durante los últimos dos siglos y medio, a pesar de sus pésimos resultados

Seguimos diseñando empresas de futuro y marca España (La Granja/El AVE) o repoblando los desiertos por Decreto (repobalción de Sierra Morena/PER). Madrid pretende simular la modernidad a golpe de Decretos que no se cumplen ni pueden ser cumplidos 

La cultura política de Madrid sigue siendo las campañas de capas y sombreros y las revueltas de Esquilache. 

8. EL LIDERZGO DE MADRID. ESTRATEGIA POLÍTICA.

Madrid gobierna para el momento, sin contar con los españoles y sin planes a largo plazo, solo pendiente su perpetuar propio poder

Lo denuncian sus propios protagonistas: Privatizaciones y Ley electoral de 1977.

9. MADRID Y DERECHOS HISTÓRICOS

Cuando el discurso centralista ataca los derechos históricos del País Vasco, Cataluña o cualquier otro y los tacha de insolidarios, olvida siempre y de forma interesada, que la capitalidad madrileña es la madre de todos los derechos históricos en España.

Madrid heredó su función capital de su pasado cortesano, y arrastró los vicios de aquella corte absolutista.

10. EL SENTIDO POLÍTICO DEL CENTRALISMO.

El centralismo no es una simple cuestión técnica o administrativa, es un mecanismo para la concentración del poder, para capitalizar el poder.

Los beneficiarios de este capitalismo político es una minoría residente en ese centro de poder.

Por supuesto, esta minoría capitalina es contraria a cualquier proyecto político democrático.

11. PROSPERIDAD DE MADRID

Madrid es la ciudad más próspera de España.

Madrid es el nudo gordiano de la política en España. Ser corte y capital ha sido su función desde hace tres siglos y medio, y la ciudad no sabe hacer otra cosa. Este era el balance industrial de Madrid que glosó Mesonero Romanos: una fábrica de reputaciones (hoy, famosos).

El coste de Madrid para España es proporcional a su poder, a su prosperidad. Una carga insoportable. 

El negocio de Madrid es el poder, por eso es la ciudad más próspera de España. Y por eso mismo España es más pobre. 

12. FERROCARRIL. LOS INICIOS DE LA INDUSTRILIZACIÓN.
 
La línea ferroviaria Barcelona-Mataró, la primera de España, y la de Jerez de la Frontera-Puerto de Santa María fueron las únicas construidas sin subvención pública.

Las líneas férreas de este tipo, en comarcas con suficiente densidad urbana y movimiento comercial en pequeñas distancias, respondían a demandas reales de transporte, estaban al alcance de las limitadas capacidades de los capitalistas españoles y aseguraban un rápido retorno de las inversiones. Sin embargo, los intereses locales no encontraban acomodo en el planeamiento estratégico del gobierno militar español del momento, cuya visión nacional-madrileña obligó al Estado a subvencionar una red ferroviaria ajena a la realidad social y económica.

13. AUTARQUÍA –PRIMO DE RIVERA

El punto central de toda la política de nacionalismo económico y autarquía fue la capitalización de la industria y la economía española en Madrid.

Los militares crearon las instituciones y las leyes para dirigir la economía española (asignando precios y cuotas de mercado). Así, Madrid se hizo al fin con la economía española sin esforzarse en construir una cultura industrial propia como la vizcaína o la barcelonesa.

Se trataba de apropiarse de los flujos de capital de estos mercados cautivos, sirviéndose de arrendadores privados como testaferros del Estado. Banca, electricidad, transporte ferroviario, telefonía, petróleo, tabacos…

14. REPÚBLICA Y CENTRALIZACIÓN .

La República no frenó la centralización económica

Indalecio Prieto -como socialista- estaba de acuerdo con la nacionalización de la industria, y de hecho quiso nacionalizar el Banco de España, lo que le opuso a la oligarquía bancaria y finalmente ejecutó Franco.

15. POSGUERRA-FRANQUISMO

Franco hizo de Madrid su Cuartel General. Cumplió todas las expectativas históricas del madrileñismo.

1.-Un año después del término de la guerra, y pese a haber sido frente de batalla y haber resistido un asedio de 33 meses, la renta familiar de Madrid había recuperado ya la mitad de la caída que sufría entonces el resto de las regiones españolas.

2.-Entre 1940 y 1950 la población de Madrid había aumentado en un 40 % y continuó incrementándose a ese rapidísimo ritmo hasta 1970.

3.- En 1950, era la única de las actuales comunidades autónomas que superaba los niveles de preguerra en PIB y renta familiar.

En 1950 la estructura socioeconómica de Madrid mantenía aún grandes similitudes con la pobre estampa que lucía en 1900. ¿Dónde estaba entonces la ventaja competitiva de Madrid? 

La ventaja relativa de la capital se encontraba en las menores perspectivas de una industria que -ahogada por el racionamiento, la escasez y el intervencionismo estatal-, ya no constituía una alternativa equiparable al entramado de dependencias, clientelismos e influencias que se negociaban alrededor de la autoridad del Estado, es decir, el señorío de la política sobre una economía de guerra.

4.- En los 36 años de gobierno del Generalísimo Franco, Madrid acaparó casi una quinta parte del crecimiento del PIB español, y al final de ese período llegó a suponer el 16,8 % del total, cuando antes de la guerra producía el 8 %. 

De esta forma, si en 1975 España logró al fin (tras 39 años) recuperar el peso económico relativo que tenía en Europa en 1936, la distribución económica había cambiado sustancialmente, al aumentar los desequilibrios territoriales de población, la renta neta y la producción agravando y ampliando el vacío en torno a Madrid en la medida en que creció la ciudad. 

16. MODELO ECONÓMICO DE MADRID: BANCA, GUERRA Y DÉFICITS

1.- El nacionalismo económico mediante la concentración en Madrid fue el fundamento del sistema financiero moderno que hoy hace aguas y que los últimos gobiernos españoles quieren salvar, a cualquier precio, tras la crisis financiera de 2007.

2.- Con la Dictadura de Primo se iniciaron dos tendencias económicas que se mantendrían también hasta hoy: el permanente crecimiento de la deuda neta del Estado y el cambio de signo de la balanza comercial española, que pasó a negativo tras mantener un saldo ligeramente positivo durante toda la Restauración

3.- La consolidación de la industria bancaria, que en la mayor parte de los países europeos fue una consecuencia del desarrollo económico general, sucedió en España con antelación a que tal desarrollo se produjera, y aún en ventaja respecto a él, y de este modo contribuyó a la separación entre la economía productiva e industrial y la economía bancaria y financiera.

4.- Según las Estadísticas Históricas de España: Siglos XIX y XX, libro editado por la Fundación BBVA, el valor real de las acciones de la bolsa de Madrid en el año 2000 (con el IBEX 35 en torno a los nueve mil puntos) era el mismo que el de 1940, pues el incremento acumulado del 17.000 % apenas contrarrestó la inflación –generada en buena medida por la falta de competencia interna- y el efecto de las sucesivas crisis. Para los autores del estudio, este sorprendente hecho se explica por la falta de sintonía entre la economía real española, de la que dependen los recursos de la gran mayoría de los españoles, y la financiera, que reúne los intereses del conglomerado bancario-industrial centrado en torno a Madrid y al Estado.

Durante el año de 1920 y entre 1922 y 1927, la tasa de rendimiento de la deuda perpetua fue incluso superior al tipo de descuento aplicado por el Banco de España para préstamos sobre efectos públicos, con lo que de hecho subvencionaba la compra de la deuda.

En 1947, un año después de decretarse las leyes de nacionalización y reorganización del Banco de España y de las Bases de Ordenación del Crédito y la Banca, y en un momento en el que el PIB español a precios constantes era todavía un 7 % inferior al de 1935, la banca privada española alcanzó el coeficiente de intermediación del 100 % del PIB, que es uno de los indicadores estadísticos del tránsito de un sistema financiero de corte tradicional a otro moderno

El rapidísimo crecimiento de depósitos en los bancos respecto al volumen de la economía real española fue tan grande que en 1967, mientras el gobierno de Franco decidía una nueva devaluación de la peseta, el nivel de bancarización era más propio de un país refugio como Suiza que de la economía de un país en vías de desarrollo como España

Tras la Guerra Civil, los sectores industriales y de consumo, nacionalizados o privados, no lograban sobreponerse a la destrucción producida por la contienda, pero la banca privada -que apoyó de forma general al bando sublevado- alcanzó en la inmediata posguerra unos niveles de penetración y concentración económica nunca vistos que harían de ella el núcleo económico del país.

17. ECONOMÍA DE MADRID Y DEUDA. CONSTRUCTORAS, BANCA Y ELÉCTRICAS.

La economía madrileña es adicta a la deuda.

Para empezar:. Si la banca barcelonesa estaba ligada al progreso comercial de aquella ciudad y la vasca se había enriquecido con el crecimiento industrial vizcaíno la banca de Madrid se encumbró gracias a la permanente demanda de deuda nacional. Era un mercado para la deuda nacional.

Esta estrecha relación el sistema financiero madrileño // deuda es tan característica que constituye un rasgo permanente de su sistema bancario, incorporado en sus balances como una carga genética.

De 1920 a 1975, la deuda de la banca madrileña fue sistemáticamente mayor que la no madrileña.

Hoy: constructoras, banca y servicios públicos son los pilares de la economía madrileña.

Entre 1986 y 2006 España invirtió alrededor de 200.000 M € en el desarrollo y modernización del sistema radial de infraestructuras, y destinó la mitad de las ayudas recibidas de la UE en ese período -100.000 M € en total- para financiar este objetivo. Como resultado, las compañías constructoras españolas, tradicionalmente relacionadas con la banca y el poder político, obtuvieron enormes beneficios y un gigantesco flujo de caja con los que financiaron la concentración del sector -inflando de esta manera su propio valor- y participaron de los juegos de poder político-económico de la banca y las eléctricas. 

Tras treinta años de extraordinarios beneficios generados por un gasto en construcción no residencial del 8,8 % del PIB, que entre otras cosas multiplicó por siete el stock público en infraestructuras, las seis mayores empresas del sector, presentes en el IBEX 35 de la bolsa de Madrid y todas madrileñas, presentaban una deuda financiera superior a los 40.000 M €. 

En 2012, esta deuda financiera –prácticamente la misma que en 2007, continuamente refinanciada por los bancos-, doblaba con creces la capitalización bursátil de las empresas constructoras.

18. CRISIS DE DEUDA DEL ESTADO

Al quebrarse el crecimiento que financiaba el aumento neto de deuda en la crisis económica de 2007, y con los instrumentos proteccionistas del nacionalismo económico transferidos a Bruselas, el Estado español se encuentra entrampado, sin posibilidad de financiar el extra de deuda que necesitan los oligopolios paraestatales capitalinos para reiniciar su crecimiento. Pero el tradicional reflejo del Estado es iniciar un nuevo proceso centralizador, tirando cada vez más fuerte de la soga que ata y ahoga la economía española.

19. FUTURO DEL CENTRALISMO ECONÓMICO/POLÍTICO

Si proseguimos la actual recentralización, nos dirigimos a una posición intermedia entre la de Moscú, y Pekín.

¿Exagerado? 

Steen Jakobson, CEO del Saxo Bank (20/01/2013): La economía en España está más planificada que en Rusia.

Wright Andrews, presidente de la Liga Americana de Lobbistas de Washington (5/11/2012): Lo que más me sorprende [de España] es hasta qué punto el poder esta concentrado en unas pocas personas de los partidos. 

La única manera de aumentar la concentración del poder económico sin comprometer aún más las libertades políticas es concentrar en Madrid al menos el 25 % del PIB nacional, convirtiendo a la capital en una megalópolis de 10-15 millones de personas. - México o Seúl. 

20. BARCELONA VS MADRID. MODELO SOCIAL.

Durante medio siglo, Barcelona fue el espejo de la sociedad madrileña. Barcelona representaba la "España periférica", lo que podía haber sido nuestro país sin  Madrid.

El proceso modernizador de la economía implicaba y requería un profundo cambio social en el campo y en las ciudades, cambios que afectaban no sólo a la moralidad pública sino también a cuestiones de orden político, como los derechos de los trabajadores, la distribución de la población electoral o la representatividad de ciudades y regiones y, en fin, todo aquello que determina la influencia y el poder político. Y fue la política nacional de Madrid la que impidió y retrasó aquel cambio social, porque su intención era seguir siendo el centro de poder.

Transcurrido un siglo desde el censo de 1900, la España periférica y la España interior siguen mostrando diferencias culturales que asocian las comunidades interiores a patrones culturales típicos del carácter nacional-español

21. CONCENTRACIÓN DE ÉLITES EN MADRID.

Madrid es un cementerio de elefantes. 

Allí fueron a morir la gran mayoría de los gobernantes españoles desde el siglo XIX. ¿Porqué no retornan? ¿Qué los mantiene allí? ¿Cuál es el pegamento? ¿Qué ventajas obtienen? Ésa es la cuestión. 

22. FUNCIONARIADO Y PARO ESTRUCTURAL

Alrededor de la economía autárquica, politizada, estatlizada, clientelar, contraria a la libre empresa, se genera una sociedad parasitaria, oportunista, gregaria, de postulantes y opositores, de amigos y beneficiados

Las consecuencias de esta cultura económica también se aprecian en un sistema de reclutamiento que, desdeñando la eficiencia, sigue mostrando en la mediación de personas conocidas, amigas o familiares la principal vía para encontrar empleo

El sistema laboral español es absolutamente discriminatorio y establece, del funcionario al eventual discontinuo, una infinita gradación de privilegios y derechos según la proximidad al Estado.

(Comenzando por el actual presidente de gobierno, que sigue recibiendo los beneficios que su condición de registrador de la propiedad le reporta desde su feudo/plaza de Santa Pola pese a que no ha desempeñado este oficio durante décadas);

23. MADRID Y EDUCACION

En el XIX el Estado decretó el monopolio educativo y lo centralizó en Madrid (U. Central), limitando la competencia y usó las universidades como sistema de adiestramiento y reclutamiento de sus propias élites.

Este es el origen del sistema educativo español. Hoy, el presidente de Gobierno, registrador de familia de registradores y notarios, sigue protegiendo esos privilegios y esa idea educativa. 

La universidad española no sirvió ni sirve a la sociedad ni a la economía del país porque, sus intereses le eran ajenos. La universidad española fue diseñada para servir al Estado. 

24. PRENSA Y MEDIOS

En 1833 se abolió la Inquisición en España, y al año siguiente el Estado asumió su papel instituyendo la censura gubernativa, y una política de patrocinio cultural centrada en Madrid

En 1849 le dio forma de Real Decreto a esta política estableciendo la censura previa centralizada y una jerarquía de teatros cuyo ápice era el Teatro Real de Madrid. Como un siglo después, en 1955, el requisito de Franco para que España tuviese televisión fue que la señal pasase siempre y en cualquier caso por Madrid. 

La centralización de los medios de comunicación en Madrid fue forzada desde el poder gubernativo.

Hoy los grupos de comunicación privados con sede en Madrid concentran el 70 % de los ingresos. ¿Por qué? El mayor grupo de prensa regional de España, Prensa Ibérica, tiene su sede en Barcelona, pero tiene a su directora general de relaciones externas en Madrid, pero ningún periódico allí. ¿Por qué?

En España los grandes medios de comunicación siguen secuestrados por el poder. Por unas facciones o por otras; pero en Madrid.

25. PRENSA NACIONAL.

Para un medio de comunicación es imposible acceder a una difusión nacional y sostener un discurso español desde otro sitio que no sea Madrid. Fuera de Madrid todo es local, periférico.

26. NACIONALISMO NO MADRILEÑO

Según el CIS, el nacionalismo es uno de los tres principales problemas del país para menos del 1 % de los españoles, mientras que «el gobierno», «los políticos», «los partidos», «la clase política» o «los partidos políticos», según los distintos epígrafes utilizados por el CIS, han sido uno de los grandes problemas para al menos el 5 % de los españoles, una opinión que no ha dejado de extenderse desde que comenzara el siglo XXI y supera ya el 25 %, es decir, para uno de cada cuatro españoles.

27. NACIONALISMO Y ETA

Las encuestas del CIS indican que la preocupación por el nacionalismo y el terrorismo etarra son cuestiones independientes 

En cambio, también indican que con la excepción de los años 2000 y 2001 –tras la ruptura de la tregua de ETA- existe una moderada correlación estadística entre la preocupación pública por la inseguridad ciudadana y el terrorismo, de lo que podría deducirse que la población española ha percibido la actuación de ETA más como un problema de orden público que político, y quizás ha sido esta percepción de los asesinatos y extorsiones como actos de delincuencia y no como actos políticos y de los terroristas como simples delincuentes y no como a enemigos políticos o nacionales, lo que ha librado a este país (y al País Vasco en particular) de una organización popular que opusiera una contraviolencia semejante a la de ETA, contraviolencia que sí fue organizada desde el Estado central

28. ETA Y LOS PARTIDOS (LA POLÍTICA).

Las encuestas del CIS entre 1985 y 2012 muestran una correlación significativa y de signo negativo entre la evolución histórica de la preocupación por los políticos en general y el terrorismo 

Esto viene a significar que o bien la partitocracia ha ocupado el lugar de la delincuencia como motivo de preocupación social, o bien que los partidos han usado el terrorismo y la delincuencia para desviar la atención de sus propias faltas y delitos, una manipulación política y partidista del terrorismo y del crimen de la que tanto PP como PSOE se han acusado en repetidas ocasiones y de la que se ha hecho eco los medios de comunicación de la capital. 

29. MADRID Y AUTONOMÍAS

A pesar de que España tiene desde hace treinta años un Estado autonómico, el nivel de concentración económica y empresarial que la secular política centralista española ha acumulado en Madrid es similar, e incluso superior, al de Londres, París o Tokio, capitales de países centralizados, y naturalmente está muy por encima del nivel que tienen las capitales de países federales como EE.UU. o Alemania. 

¿Qué calse de autonomía son éstas? Unas autonomías decorativas.

Entre 1985 y 2005 la deuda de la Administración central se multiplicó por cuatro alcanzando los 307.000 millones de euros, y las haciendas autonómicas y locales 100.000 millones. En 3T de 2012, cuando la deuda total alcanzó el billón de euros:

719.000 millones corresponden al Estado central
205.000 millones a las autonomías
64.000 millones a las corporacioones locales (1/4 de Madrid)

La Administración central pasó de 470.000 empleados públicos en 1976 hasta un máximo de 819.000 en 1991. 

En 2011, 35 años después y con casi 1.350.000 empleados públicos en las comunidades autónomas, la Administración Central sigue empleando a 592.000 personas, 120.000 más de las que empleaba en 1976.

30. CONFLICTOS TERRITORIALES

Las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE presentaron doce veces más recursos de inconstitucionalidad contra el gobierno de Aznar que contra el de Zapatero, mientras que las comunidades gobernadas por el PP sólo recurrieron ante el TC una ley de los gobiernos de Aznar de 1999 a 2003 y veinticinco leyes de los de Zapatero de 2005 a 2010.

PP y PSOE llevan décadas utilizando los conflictos territoriales como un arma política para desgastar al rival, pero final el resultado es que la disputa política deriva hacia una institución madrileña: el Tribunal Constitucional, cuyos magistrados son nombrados por los dos gobiernos de turno.

30. MADRID COMO CEMENTERIO DE LA POLÍTICA ESPAÑOLA.

Madrid es el gran cementerio de elefantes de la política española, no sólo porque allí se avecinan y encuentran buen retiro quienes alcanzan el poder político en España, sino porque en la capital es donde muere la política española, enterrada por el Tribunal Constitucional, los partidos políticos, el gobierno del país, el parlamento (las iniciativas populares) o cualquier otra de las grandes instituciones estatales.

En cuestiones que suscitan gran controversia o simple interés: educación para la ciudadanía, el matrimonio homosexual, la aprobación de Maastrich, o en su día el Estatut.

¿Por qué no pregunta al electorado? Porque los intermediarios políticos -Madrid- perderían su poder.

31. MADRID Y REPRESENTATIVIDAD

La gran cuestión política que late bajo el centralismo es su incapacidad para dar expresión a las necesidades ciudadanas 

El centralismo es incapaz de integrar proyectos políticos al margen de su propia supervivencia y del acrecentamiento de su poder.

Los españoles quieren participar en política.

De 1987 a 2007 se crearon más de 2000 partidos políticos, la mayoría locales, pero ninguno llegó a gobernar siquiera un gran capital.

El fraude no es solo legal, mediante la maquiavélica (Oscar Alzaga dixit) Ley electoral del 77.

Entre 1980 y el año 2000 el VAB de la economía sumergida creció por término medio un 1,25 % más que el PIB anual a precios constantes, y es fácil comprobar que los años de elecciones generales el crecimiento fue el doble (1,87 %) que el de los años sin elecciones generales (0,92 %).

33. 15-M

La razón de aquel genérico «no nos representan» es una estructura institucional que aborta la participación política ciudadana al centralizar la representatividad del país en unas pocas instituciones interdependientes dirigidas desde Madrid, inaccesibles a la mayoría de la sociedad y absolutamente celosas de su propio poder.

La desconexión del poder con el país es la falla de la representatividad política y causa de una corrupción pública endémica.

34. MADRID Y EUROPA

Madrid, que fue capital y dueña de una España nacional dirige hoy la desnacionalización de España actuando como el gran cacique político de Bruselas.

Madrid hace su política comunitaria de un modo contrario a los intereses –o al menos sin contar jamás- con los ciudadanos españoles.

Madrid vacía la soberanía española en su propio beneficio, sin cuidar más que de sí misma, y nos exige sumisión a los españoles, pues como europeos carecemos de los derechos que hacen ciudadano a un súbdito.

En los últimos 25 años, han Manuel Marín, Pedro Solbes y Almunia del PSOE, todos en el gobierno que negoció la entrada en la CEE. Desde luego apañaronun buen puesto. Del PP: Loyola de Palacio, Marcelino Oreja, Abel Matutes estuvieron en el primer gobierno de José María Aznar, que negoció y cumplió el tratado de Maastrich. Además de estos, Javier Solana y Rodrigo Rato, también en estos gobiernos, son los españoles que más alto han llegado en la diplomática internacional.  

Todo para Madrid. Charla na Agrupación Cultural O Facho, A Coruña.

   Gracias e boas noites. Hoxe estou aquí porque escribín un libro. Un libro contra o centralismo de Madrid.

   E o que veño dicir no libro é que: Madrid é o maior feito diferencial de España, é a gran excepción. Madrid é unha cidade-illa sostida por un privilexio histórico, por unha vella herdanza, por un atavismo.

   Madrid é un maiorazgo de case que cinco séculos, e o sentido deste maiorazgo é a concentración do poder nunhas soas máns, nas máns dun home só, que é o soberano, ou dunha Corte, ou dun Estado Maior, o dun puño de xefes de partido, ou dunha casta funcionarial.

   Nos últimos corenta anos España mudou moito. E corenta anos son moitos anos, moitísimos. Pero no son tantos coma catrocentos. De modo que en España sobreviven moitas cousa vellas. Cousas vellas que veñen revoltas ou as veces envoltas en cousas novas.

   España é un país tradicional, un país que conservou moitas costumes e formas sociais que, nalgún caso, remóntanse a milenios. E ben ó sabemos os galegos.

   O centralismo é unha destas cousas vellas. É o que tratéi de contar neste libro e agora tratarei de resumir, é como este centralismo foise adaptando ós tempos e revestíndose de modernidade. E como este centralismo foi usado moitas veces dun modo cínico para hipercapitalizar e monopolizar o poder, é dicir, para acumular o maior poder nunhas poucas máns. Pero icnluso cando foi usado de boa fe como un instrumento de modernidade, para acelerar esa modernidade, o centralismo acabou por reproducir os vellos vicios da tiranía e do poder absoluto.

   O centralismo en España foi, e segue a ser, a xerme do governo despótico e dos fracasos de España coma nación moderna.

   Porque o fracaso de España é un fracaso histórico. É, primeiro, un fracaso imperial, dinástico austríaco. Pero alogo ese fracaso imperial transfórmase nun fracaso nacional, o fracaso dunha nación moderna no seu mesmo nacemento. Porque o que falla, o que non acontece ou acontece mal, é a transformación da sociedade española do Antigo Réxime nunha sociedade moderna. E o que era un fracaso imperial, ou máis ben dinástico, convértese nun fracaso político, económico e social, un fracaso que arrastramos e padecemos ata hoxe. E nestes fracasos, pero sobre todo no segundo, Madrid ten unha responsabilidade capital, unha responsabilidade que non pode ser menor ca o seu poder. Ai douscentos anos e hoxe.

   Madrid é o no gordiano do fracaso de España coma nación. E a miña intención foi desanudar os fíos históricos que aínda hoxe atan a sociedade española co aquila outra do Antigo Récime. E todos estes fíos pasan por Madrid.Alí están ben amarrados. Entrelazados nunha soga que segue a afogarnos.

   Madrid é unha illa en moitos sentidos. Pero un dos máis sinxelos de ver é o da illa demográfica.

   O caso é que a xente segua a riqueza. Ou as veces simplemente escapa da fame. A especie humana é nomada. Desto tamén sabemos os galegos. Dende ai alomenos tres séculos, a riqueza, a nova riqeuza foi sendo criada en España de xeito periférico, case sempre ligada ás costsa e ós portos. E é unha tendencia secular, que coñecemos ben os galegos, que a xente foise do interior do país para vivir nas áreas costeiras, de xeito que, hoxe, a metade da poboación española vive a menos de 50 km do mar.
   Pero ocurre, e é cousa ben curiosa, que a maior cidade e¡de España, e da península, está no mesmo centro, no punto xeográfico máis alonxado de calquera costa e de calquer porto. E por tanto a maior aglomeración urbá da penísula edificóuse no punto máis aillado da península e a contracorrente das tendecias histírcas: esta illa humana é Madrid.

  Madrid, o gran Madrid, a megacidade, ten uns sete millóns de habitantes, o 15 % da poboación española.

   A CCAA de Madrid, que ven a coincidir con esta megacidade, produce ó 17 % do PIB.

   O 41 % do IRPF recaudado en España ingrésase na CCAA de Madrid. (2012)

   O 57 % do déficit exterior de España o centraliza a CCAA de Madrid. (2010)

   O 70 % das grandes empresas españolas son madrileñas. E non digo que sexan empresas españolas con sede en Madrid, digo que son madrileñas, como ben demostrou o caso de Endesa. Alí está o meollo dos sectores estratéxicos: as finanzas, as comunicacións, as constructoras e, en xeral, as sedes corporativas das multinacionáis en España, coma Citröen, que fai coches en Vigo, ou Ford, que os fai en Valencia. E por suposto, a totalidade das empresas públicas, aunque faban barcos, coma Navantia.

   O 15 % da poboación produce o 17 % do PIB, paga o 41 % do IRPF, xenera o 57 % do déficit exterior e dirixe o 70 % da gran empresa española. Ístas son as cifras da capitalización de Madrid.

   Madrid é unha economía insostible, desequilibrada. É unha economía predatoria, extractiva, de rapiña.

   No Antigo Réxime dicíase que só Madrid era corte. E Madrid non era máis que iso: corte. Hoxe é a capital, e non é máis que iso: capital. Ser capital é o seu negocio e a súa razón de ser, igual que ai séculos era corte e nada máis que corte.

   Dende a sua elección por Felipe II como sede real e da corte, Madrid crecéu a costa da ruina doutros lugares no seu entorno inmediato. Deste xeito o crecimento de Madrid foi parello o seu propio illamento.

   A primeira cidade en sentir o progreso de madrid foi, por suposto, Toledo. Peto no século XVII, toda Castela sufriu unha grave decadencia económica e moitas zonas ruráis e moitas cidades perderon poboación. Madrid mantívoa gracias a transferencia de rendas para o sostiemento da corte. E a pesar de que neste século os gastos da corte multiplicáronse por catro, os beneficios non se notaron máis aló das portas da cidade.

   O crecemento de Madrid non seróu sinerxias porque os empeños e os intereses da corte iban moito máis aló de Castela. Os cartos gastábanse en manter a propia estructura de poder. Igual que hoxe, os miles de millóns de euros endosados ó Tesoro Público (que é a débeda de todos nós e que deixaremos en herdanza) son gastados para salvar os bancos, as empresas e ás institucións que nos levaron a esta ruina. Piden axuda para salva-lo seu.

   Madrid é una cidade adicta a débeda. Sempre o foi. De tódalas formas.

   Daba antes o dato de que mís da metade do déficit comercila español (57 %) pasa por Madrid. ¿Qué significa esto? Pois que Madrid vive do déficit exterior. Gaña cartos co déficit exterior español e canto maior sexa, máis gaña.

   Eu recordo ben un anuncio que veía de rapaz e que me chamaba moito a atención. Era naqueles anos da Transición, penso que na etapa da UCD, aunque non podo precisar. Pero foi moi sonado, e pode que alguén aquí se lembre tamén. O anuncio dicía:

   Aunque usted pueda pagarlo, España no puede.

   E o que che pedían era que aforrases enerxía. Probablemente era no ano 80, trala crise do petróleo do 79. Non sei.

   A cousa provocábame moita inquietude, porque non entendía cómo os pespañois podiámos pagar máis que o país. Anos máis tarde decateime da trampa, claro. O que pasaba era que as pesetas, os cartos cos que o Estado pagaba ós españóis eran papel mollado e non valían para pagar o petróleo.  Había que pagalo en dólares. pero para mercar en España non valían os dólares senón as pesetas. E o Banco de España era que fixaba o cambio, e facía a trampa. Por cada dólar de propina que un camarero ou un emigrante mandaba a España, ou das laranxas que un valenciano exportaba a Europa, dábanlle menos pesetas das que valía en realidade. Pero se tí tiñas un permiso de importación, collías as túas peseas, cambiabaas por dólares ou marcos subvencionados e mercabas petróleo ou calquera outra cousa fora. Exportar era un mal negocio e importar era un bo negocio. ¿E quén tiña os permisos de importación? Pois Campsa, os monopolios de Madrid, e os que tiñan man nos ministerios. .

   En certo sentido o Estado roubábase a sí mesmo. Pero co roubo algúns gañaban millóns. Moitos.

   Premiar ó que importa e penalizar ó que exporta é unha boa forma de arruinar un país.

   No ano 2000 o Estado español transferiu o seu monopolio para emitir moeda a Bruselas a cambio dunha moeda forte: o euro. Pero a estructura económica de España estaba diseñada para importar e devaluar, non para exportar e manter o valor da moeda.

   Os primeiros sete anos do euro foron vacas gordas pois coincidiron cunha expansión mundial do crédito. E gracias ó euro os créditos foron tomados a xuros alemáns, non ós típicos españois, e a economía medrou. Foron grandes anos para Madrid e toda esa empresa nacional-madrileña. Pero esta etapa rematou, claro, e chegaron as vacas fracas -entramos no séptimo ano- para papar as gordas. E cono o Estado xa non puido devaluar a moeda, están a devaluarnos a nós, os españóis, cos famosos recortes.

   Hoxe o Estado recorta para salvar o seu núecleo central, o tinglado de negocios paraestatal madrileño formado por catro sectores estratéxicos: banca, medios de comunicación, enerxía e construcción.

   Estes días temos noticas dos problemas de Sacyr en Panamá, algo que ó parecer é de interese prioritario para o Goberno español e hoxe está aló a nosa paisana de adopción Ana pastor, ministra do ramo e da pandilla de amigos de Mariano Rajoy en Pontevedra.

   Só vou dar uns datos. Entre 1986 e 2006:

              España invirtíu 200.000 M€ no sistema radial de infraestructuras. (Stock * 8)

              O 50 % das axudas da UE nese periodo (100.000 M€) foron invertidas nesa red radial.

              En 2007 a débeda financieira das 6 grandes empresas beneficiadas era de 40.000 M€.

   ¿Cómo foi posible? Os enormes beneficios das constructoras foron repartidos mentres as empresas usaban o fluxo de caixa (que aínda era moito maior) para invertir e especular noutros sectores. ¿Cales? Pois adiviña: comunicacións, enerxía e banca. Ou sexa, unha enorme burbulla especulativa.

   En 2012 a débeda das constructoras era prácticamente a mesma, puntualmente financiada polos bancos. Esa débeda viña a ser o doble do valor desas empresas. Conclusión: estaban quebradas, pero os bancos as salvaban mentres eles mesmos eran salvados polo Estado.

   Non voi falar moito máis de cartos e empresas. O ano pasado asistimos ós derradeiros fracasos dun sistema agónico: Enrovegas de Madrid e Madrid 2020. Os dous fallaron pola incapacidade do Estado español de asegurar a financiación. Ningún dos dous era negocio en sí mesmo, ningún dos dous eran proxectos rendibles, os dous requerían da subvención de miles de millóns do Estado. Pero os dous ían ser grandes negocios para algúns, e faría de madrid unha cidade aínda maior, a costa dos españois,  claro, e da propia economía nacional. Madrid leva no seu o xerme do seu propio desastre.

   Todo para Madrid. Non é ningunha exaseración. Nos últimos dous séculos foi todo, ata extremos abraiantes.

   España debe ser o único lugar do mundo no que os enxeñeiros naváis formábanse a catrocentos kilómetros do asteleiro máis preto. Un neno podía chegar a enxeñeiro naval sen ver o mar nin un barco, nin de lonxe. O primeiro Museo Naval de España fundóuse en 1843 en Madrid. En 1923 construíuse en Madrid a primeira e única Canle de Experiencias Hidrodinámicas para a experimentación dos cascos dos barcos. Construíuse en Madrid, que é vila moi mariñeira. Non, claro. Pero en Madrid está tamen o director do Instituto Español de Oceanografía, porque claro, o director de calquera cousa en España debe estar en Madrid; pero non só o director, ai un par de anos, segundo a web, nas oficiñas do IEO en Madrid había 30 centíficos, dos que 14 adicábanse á xestión da investigación e o resto a investigar estudos oceanográficos e pesqueiros da plataforma continental, pesca de túnidos, etc.

   Ai un bestseller inglés que se chama: A pesca do salmón en Iemen. Incluso fixeron unha película. Conta a historia dun home ó que se lle encarga un prxecto ridículo: criar salmós nun país desértico. O proxecto, claro, só é unha excusa para desenvolver unha política entre estados. É unha boa historia. Exótica e estrafalaria. Pero non moito máis que investigar túnidos no Corazón de María nº 8 de Madrid ou facer unha canle de experimentación hidrodinámica a 500 km dos asteleiros máis próximos.

   Madrid é unha cidade completamente artificial. Claro, todas as cidades o son, lóxicamente, pero refírome a que é unha cidade xurxida da arbitrariedade, que debe a súa grandeza a decisións políticas tan incongruentes e forzadas coma a de criar salmóns no Iemen, coma centralizar toda a investigación do país e a ensinaza universitaria, coma levantar Eurovegas, ou como convertila no centro estratéxico da península.

   A todos nos soa, das guerras napoleónicas, os sitios de Zaragoza. A todos nos soa a importancia estratéxica do paso de Despeñaperros, que deu motivo da batalla de Bailén, e outras moitas batallas. O que non lle soa a ninuén antes da Guerra Civil é a batalla de Madrid. De feito, parece que tralo levantamento do dous de maio e os fusilamentos do día seguinte, ben glorificados por historiografía oficial, Madrid desaparecera do mapa. Os Borbóns marchan de Madrid e a capital non volve contar na guerra. Madrid non era un obxectivo estratéxico. O eran os reis, pero a cidade en sí non tiña importancia.

   E ocurre que a metade do século XIX, xunsto cando comezan a construirse os primeiros ferrocarrís en España, gobernan militares. É aquel tempo dos xeneráis, dos espadóns, das asonadas, dos pronunciamentos, das guerras carliastas, de Espartero, Narváez, Serrano, O'Donell, etc. Foron estes militares os que decidiron que Madrid debía ser, tiña que ser, unha cidade estratéxica por sí mesma. E decidiron que ía selo. O razoamento, fixádevos ben, non foi que Madrid fosa un lugar estratéxico e que había que levar o tren para defendelo, non. A premisa foi que Madrid ía ser un centro estratéxico. ¿Por qué? Por porque era a capital, porque Madrid era o centro do país, porque era fundamental para eles, militares, cuio poder baseábase no control do exército, que a capital dende a que gobernaban  e residían fora o centro estratéxico do país. Porque doutro modo eles e o seu poder estaba en perigo. De modo que levaron o tren.

   E cando se plantexóu a cuestión da utilidade comercial, simplemente, foi rexeitada. Eles discutiron, valoraron e decidiron de seu, pola súa conta e risco, que a primeira utilidade que debíaselle dar ó ferrocarril era a militar por riba da económica. Porque aqueles homes eran militares, e coidado, por primeira vez non eran aristócratas, senón militares de carreira, ascendidos nas guerras da independencia americanas e nas guerras carlistas, que nesa primeira metade do XIX España foi un país en guerra. Os espadones non tiñan outra lexitimidade que a das armas, e por tanto se aliaron coa corte madrileña, que era a única institución con lexitimidade histórica.

   E o que veían estes militares, metade aventureiros e metade políticos, que estaba a pasar era que en España estaba a xurdir o ferrocarril de múltiples nodos, de xeito espontáneo, nas zonas costeiras máis poboadas e urbás. E eran proxectos pequenos, porque as capacidades financieiras non daban para máis, pero eran axustados as necesidades locáis, e tiñan senso industrial e comercial. Eran os proxectos de Barcelona a Mataró, para unir a nova industria catalana, ou o Tren do Viño, de Xerez ao Puerto de Santa María, para a exportación do viño, ou de Langreo a Xixón, para dar saída os carbóns, ou de Alar de Rei a Santander, para dar saída os trigos e fariñas de Castela.

  Estes eran proxectos financiables, rendibles, con senso económico e social, pero non servían ós intereses da militares nin ós da corte, peor aún, escapaban ó seu control e denunciaban o illamento da capital.

   En 1850 o ferrocarril era o internet do momento. Todo o mundo quería o ferrocarril. Era moito máis ca un negocio, máis que un acicate do comercio e a industria, era o progreso, o ferrocarril era a modernidade. E ó arrebatar o ferrocarril ó país, Madrid arrebatóu o futuro e o progreso do país. E volveu facelo tantas veces como puido, ata hoxe.

   A historia do ferrocarril en España é a historia dun fracaso. O sistema radial requeríu a subvención masiva do Estado, e as corrupcións foron tan grandes, xa dende o principio, involucrando á familia real ¡cómo non! e ministros do Goberno que houbo incluso revoltas populares. E houbo tamén una febre especulativa, e cando chegóu a crise internacional de 1956, con miles de millóns de reáis invertidos, chegóu a ruina. As grandes liñas radiáis non eran rendibles, non comunicaban nada, non estaban comunicadas ás redes de estradas, eran una superestructura insostible. E as empresas de ferrocarril, que daquela eran as empresas máis grandes de España, seguiron en precario ata o século XX, e só empezaron a levantar a cabeza xusto cando apraecéu, por tódalas partes, incotrolabel, o automóvil. ¿E qué se fixo entón? Pois una rede de carreteiras radiáis, e as autovías radiáis, e o AVE.

   O AVE. Mete medo pensar cómo una atávica concepción militar segue hoxe a guiar as políticas do noso país e cóma o AVE está a calcar o que pasóu coa primeira rede de ferrocarril.

   ¿Cómo foi posible, cómo puido caer o país de novo nesa trampa? Xa eramos unha democracia, porque o AVE, ai que dicilo, non o fixeron os militares.

   Todo poder ten o seu discurso. E Madrid, cómo non, tenos seus. Os militares xa non están no Goberno, anque, non ó esquezamos, seguen na Xefatura do Estado.

   Un dos atributos ideáis de Madrid é o de cohesionador. ¿Como cohesiona Madrid? Pois no asunto do AVE, por exemplo, Madrid cohesiona vertebrando territorios, mirando por todos, facendo país, que se dí, cobrando sempre o seu peaxe. Madrid cohesiona levando o AVE a todalas capitáis de provincia, eso sí, con billete de ida e volta sempre a Madrid. E se pode ser, no día. Se a cohesión non pasa por Madrid, coma é o caso do Corredor Europeo Mediterráneo, a Ruta da Prata ou a Autovía do Cantábrico, entón Madrid xa non está interesada e pon paus nas rodas. ¿Apoiaría Madrid a cohesión Vasco-Navarra ou a cohesión Cataluña-Valencia-Baleares? Por suposto que non.

   Outro é o da solidaridade. Madrid é solidaria, paga máis que ninguén. Madrid paga o AVE. Madrid paga, pero Madrid xamáis comparte o seu poder: a propia capitalidade. De calquera poder, por pequeno que sexa.Madrid reérvase o deseño, a contratación e a xestión das liñas do AVE para empresas madrileñas. De feito está en guerra permanente pola posibilidade, hoxe de verdad remota, de compartir a capitalidade económica. Os dous únicos organismos que teñen sede fora de Madrid son a Comisión do Mercado das Comunicacións, vaciada de competencias e espera de disolución ou volta a Madrid; e o Instituto de Astrofísica de Canarias, que foi unha empresa internacional, pagada e diseñada con recursos materiáis e técnicos europeos, os mesmos europeos que atoparon que non era lóxico que tiver a súa xestión a miles de kilómetros e exisiron que estivese no propio centro, en Tenerife.

   E o último e principal discurso de Madrid é o da unidade. Madrid garantiza a unidade de España, sempre que esta unidade sexa dirixida dende Madrid. No caso do AVE, Madrid divide as cidades de España en capitáis administrativas e cidades sen dereitos. ¿Por qué trinta mil habitantes de Soria teñen derito ó AVE? Porque viven nunha capital. E defendendo os dereitos de Soria coma capital Madrid defende os propios. Así acada Madrid a unidade, privilexiando a uns en detrimento doutros de forma arbitraria, actuando coma un caicque, divindo os españois entre achegados e alonxados da Administración. ¿Por qué o AVE se dieña en función dunha división administrativa? ¿Qué trasnporta o AVE, provincias ou personas, ou acaso transporta funcionarios? ¿Porqué vai a Santiago e non ven a Vigo?

   Dixen que o da unidade era o último, pero ai un discurso máis. Non sei se calificalo de anecdótico ou de estrambótico, pero é a máis vella e absurda xustificación da capitalidade de Madrid: Madrid está no centro, está equidistante. Como se a política, administración ou a economía fosen un problema de xeometría, cabalístico. Sí, o madricentrismo é evidente, Madrid está igual de lonxe de todas partes.

   Madricentrismo. Os españóis sufrimos dun agudo madricentrismo do que nin nos damos de conta. Estamos tan afeitos que nin nos preguntamos nin nos extrañan as rarezas deste país e creemos que é o normal. O que pasa aquí pasa en todas partes. Pero non.

   Por exemplo. Unha norma non escrita en ningures: que os candidatos a presidente de Goberno preséntanse porla circunscripción madrileña. Como queren ser presidentes, pois preséntanse por Madrid, que é a capital que van gobernar. Parece lóxico, ¿non? Pois non. De feito é unha cousa que non pasa en ningures. David Cameron é o primeiro ministro da Gran Be¡retaña e nunca, xamáis, foi diputado por ningún distrito del Londres. O mesmo pasa en Alemania, en francia ou en Italia. O caso singular, o extraño, é o que pasa en España. Este costume de que o candidato á presidencia se presente por Madrid non é outra que o recoñecemento a servidume que todos debemos a capital. É o recoñecemento de que calquera poder da nación debe ser filtrado por Madrid. É como dicir que Madrid ten dereito de veto sobre calquer opciónpolítica con aspiracións, xa non de gobernar España, senón de facer política española, nacional. Quen no se presente por Madrid é periférico, nacionalista ou mira, sen connotacións, rexionalista, provinciano, unha cousa local e sen miras, sen es agarantía e ese plus de cohesión, solidaridade e unidade que só aporta Madrid.

   A presentación dos candidatos á presidencia de Goberno por Madrid é tamén o recoñecemento doutra mentira política da democracia española, que sendo parlamentaria de nome é, na práctica, presidencialista. Deste xeito, se ben ai distritos electoráis provinciáis e se votan diputados, ó que se forza a elexir ós electores é un presidente para o Pazo da moncloa. Todo o sistema traballa para concentrar o poder e centralizalo en Madrid. Non somos de todo conscintes, pero iso non quere dicir que o que somos sexa cousa da casualidade. Somos consecuencia de séculos de adoctrinamento.

   A primeira centralización de Mdrid foi cultural. Na primeira metade do século XIX, Madrid capital acometéu a centralización das ideas e da cultura española, que foi inventada nese momento. O asunto é moi interesante, pois condúcenos ó que eu penso que é o meollo da cuestión, o gran problema da sociedade española: os procesos de selección e cooptación das élites.

   O Ateneo, as Academias, o Conservatorio, a universidade Central ou o Teatro Real foron os grandes proxectos da cidade na primeira metade do século XIX. Pero o certo e que a cidade carecía de recursos para construir todo aquilo. Non era só os edificios, había que enchelos de contidos, de xentes capaces, e España tampouco andaba moi sobrada, nin se podía atraer doutros países. Así que, ¿qué se fixo? Todo ´ó posible, incluindo o roubo.

   Destináronse cartos para o Ateneo de Madrid directamente do Goberno, e dispúxose que houbera tamén Ateneos nas capitáis de provincias sostidos polas provincias, pero, eso sí, o de Madrid debía ser o mellor. E, por exemplo, o Ateneo de Madrid debía receber un exemplar de canto libro se editase en España. E concedéronlle moitos outros privilexios. E se fixo un sistema xerárquico de teatros, cos teatros de primeira, de segunda e de terceira e todos eles, ben regulamentados, debían pagar o Gran Teatro Real de Madrid. Así que as entradas de teatro de toda España debían sostir ó Teatro Real de Madrid, que era ó que ía a corte. E suprimíuse a Inquisición, pero case que de inmediato se creóu un aparato de censura administrativa centralizado en Madrid, de modo que toda obra que quixese ser representada tiña que ser aprobada antes por Madrid. O Estado quixo herdar o papel rector da sociedade que tiña a Igrexa.

   Pero o milor foi o da universidade. Madrid no tiña universidade, e é moi complicado crear unha dun día para outro. Así que se puxeron a discurrir. ¿E qué discurríu o Goberno? ¿Un plan a longo prazo? Pois non, claro que non, discorreron que ó millor era roubar unha Universidade. E así o fixeron. Colleron a que tiñan máis a man, a centenaria Universidade de Henares e por Decreto trasladárona a Madrid para crear a nova Universidade Central.

   ¿Alguén se imaxina que o goberno británico trasladara a Uniersidade de Oxford a Londres para dar máis realce a capital do reino? Pois iso foi o que pasóu en España.

   Que eu saiba tampouco houbo protestas, pois co traslado chegaron os privilexios, os favores do Goberno. Pero aínda así non lles parecéu dabondo. No era abondo porque Madrid debía ter a mellor e máis grande Universidade do país. ¿e cómo se fai iso? ¿Con cartos? pois sí, pero aínda así a coua pode sair mal, así que o millor e impedir que nas outras universidades ensine de máis. ¡Dito e feito! En 1856, a Lei Moyano dictóu que en Madrid debíanse impartir todas as titulacións, debía ter a exclusividade da ensinanza das enxeñerías salvo a de industrial e debía ter ó monopolio dos doutorados. O mesmo tempo, limitóu os estudos que podían impartir as outras universidades e oficializóu as íntimas relacións entre o goberno das universidades e as institucións do Estado, facilitando os pases de ida e volta da universidade á política e viceversa. O resultado foi que na segunda metade de século, a metade dos estuantes universitarios e case que a totalidade dos enxeñeiros estaban en Madrid.

   Aínda hoxe o 60 % dos ministros de España en democracia pasaron polas universidades madrileñas coma alumnos ou profesores. Esto foi así en todos e cada un dos gobernos desde 1977.

   En definitiva, a ensinaza superior española converteuse nun sistema madrileño de cooptación das élites técnicas e administrativas do Estado e do país nun filtro que moi, moi fino para manter os moi exclusivos privilexios limitando o acceso. O resultado foi unha universidade funcionarial, desinteresada pola cencia, politizada, allea ós intereses xeráis da sociedade e, pola outra banda, unha sociedade explotada, pobre e inculta.

   Nas cencias e nas artes, a cidade aseguróuse a capitalidade cultural do país mediantee o pensionado e empleo dunha intelectualidade afecta e retribuida con cargo ó Estado, unha política que seguiron todos os gobernos ata hoxe e que derivou na practicamente total concentración dos medios de comunicación en Madrid, convertíndoos nunha industria totalmente politizada, subvencionada e dependente.

   Desolador, sí.

   En definitiva, que o negocio de Madrid é o poder, e que usando ese poder para ser unha cidade máis rica, os españóis somos máis pobres. E non me refiro só os cartos, senón máis pobres coma sociedade, máis pobres coma cidadáns, incluso máis pobres coma simples espectadores.

   Gracias.
                                                                                                           Coruña, 13-01-2014





Presentación en Morella. Ajuntament.


Este es un libro contra el centralismo.

Es, además, un libro hecho desde la periferia. Yo soy de Vigo, mi hija es medio Morellana por parte de madre, y por eso estoy aquí ahora, dando esta charla, y mi editor, Enrique Murillo, es de Barcelona.

O sea, que es un libro, lo digo ya, para que no haya luego malos entendidos, escrito desde el prejuicio. El prejuicio de la periferia contra Madrid. Porque este es un libro contra el centralismo de Madrid. Contra su política centralista y centralizadora, una estructura de país que nos ha salido carísima a los españoles, y que está en el origen de muchos de nuestros grandes fracasos históricos como nación.

Yo esto no lo dije nunca antes, pero a mí Madrid me recuerda un bigote. Uno se acostumbra a una cara con bigote y ya está, ni lo ve. Parece que ha estado ahí siempre. Que es consustancial a la cara.
En principio, el centralismo, como forma de gobierno, pudiera parecer ni bueno ni malo. Como llevar o no bigote. Hay quien está más guapo con bigote y quien más feo. Y luego hay modas. Lo que ocurre, es que el bigote puede servir para esconder otras cosas, o incluso para mostrarlas. Por ejemplo. Cuando gobernaba Sadam Hussein en Irak, todos los hombres llevaban el mismo bigote que Saddam. Supongo que muchos iraquíes ni se daban cuenta, aunque visto desde fuera era una cosa ridícula. ¿Para qué servía aquel bigote? Pues para mostrar la adhesión al régimen.

Lo que yo quería mostrar al escribir en el libro, es que este bigote madrileño es un mostacho que le queda mal a España, Que no le pega, vamos. Y que es un mostacho, como el de los iraquíes, exagerado, ridículo, impropio.

Por ejemplo, el único canal de experimentación hidrodinámica para cascos de barcos de España está en Madrid, a 500 km de cualquier astillero, a 500 km del mar. La sede del Instituto Español de Oceanografía está en Madrid. Cuando visité la web, resulta que me encontré con que además del director, el subdirector, y la secretaria general el centro empleaba a treinta científicos, de los cuales catorce se dedican a gestión y el resto a estudios oceanográficos y pesqueros de la plataforma continental, la pesca de túnicos, etc.

Cada país es diferente. Cada uno tiene su propia historia y circunstancias. Y en España, desde el siglo XVII, el crecimiento natural de la población y económico ha sido periférico. Las dos cosas, población y economía, van de la mano. Es una tendencia de siglos y acelerada. Hoy, más de la mitad de la población española vive en la franja litoral, a menos de 50 km de la costa. Y sin embargo, la mayor ciudad de España, con enorme diferencia, es Madrid. La isla de Madrid. El bigote.

Y lo único que hay en Madrid, para explicar su grandeza y poderío, es la capitalidad. Eso es todo. Madrid es una capital extraña, artificial, elegida por capricho de un rey, Felipe II, y cuyo mantenimiento cuesta y ha costado muchísimo a los españoles.

En momentos de crisis y depresión económica, como al actual, o tras la guerra civil, o en la crisis castellana del siglo XVII, la periferia ha enviado rentas hacia Madrid para sostener a la corte y capital, agudizando la miseria de la periferia. Algunos déficits crónicos de España, como el déficit exterior, o la inflación crónica de España tienen su origen en los años 20 del siglo pasado, en la dictadura de Primo de Rivera, cuando desde Madrid se inició una política de nacionalismo económico que fue, en realidad, una madrileñización de la economía. Vía Decreto Ley, como ahora, se creó una especie de Estado Mayor de la economía española, y se establecieron monopolios como Telefónica, Repsol, o Iberia, empresas antes madrileñas que españolas, como se vio con Endesa, siempre dispuestas a emplear a ministros salientes y amigos del poder. Otra característica distintiva de la economía española que tiene su origen en estos años y que también estamos pagando es nuestra elevada bancarización, es decir, lo mucho que depende de la banca nuestra economía de unos pocos bancos de Madrid, en realidad.

Estos son, en breve, algunos de los perjuicios que nos causa el bigote madrileño. Nos ha causado otros daños políticos y sociales. He intentado describirlos en el libro. Como el bigote de Sadam, muchos españoles llevan puesto este bigote y lo dan por bueno. Como si fuera lo normal. Por ejemplo, Madrid se ha reproducido en las diecisiete autonomías, cada una con su pequeña capital y sus privilegios a imagen y semejanza de la grande.

Para acabar diré que, a mi modo de ver, hay una idea sencilla y maligna detrás del bigote, de este bigote en particular, que es la que encuentro más perniciosa y dañina para la sociedad. Es la idea que si llevas el bigote oficial, el bigote gubernamental, si eres complaciente con el poder, te irá mejor que a tu vecino. Ahí está, a mi modo de ver, la mayor pobreza y el mayor peligro.

Muchas gracias. Moltes grasies.  


Morella, 17/08/2013

Centralización, fraude y bipartidismo. Charla para CxG.













Santiago de Compostela, 28/05/2013